Expirado
Cultura

Libro de Gustavo Tapia.

Nota en BAE Internacional.

En tiempos en que la corrupción ha escalado a nivel mundial, alcanzando niveles críticos que deterioran la democracia y los derechos humanos, es importante que se alienten los trabajos sobre ética en las empresas, y particularmente las finanzas sustentables. 

Es muy valioso aporte el libro sobre “LA INVERSIÓN BAJO LA MIRADA ÉTICA” (Osmar Buyatti, Librería Editorial), un excelente logro de Gustavo Tapia, coordinador y coautor, a quien el Foro Ecuménico Social, le otorgó el Premio Calvez a la Responsabilidad Ciudadana, por sus investigaciones en materia de ética y sustentabilidad.

Es importante que este tipo de investigaciones no se queden solamente en la formulación de los principios, sino que examinen las buenas prácticas, y también faciliten mecanismos para eliminar las que son malas, o sea los fraudes, como podemos apreciar en el libro, y también que analicen los casos concretos de fraudes, para evitar futuras maniobras. En ese sentido no basta la legalidad, sino que hay que apuntar a la legitimidad

El mencionado Foro ha dedicado muchas cátedras a estos temas, con varias universidades, de Argentina, España, Italia y Estados Unidos especialmente, y muchas de ellas se realizaron con la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA, con la colaboración de Tapia.

Con él organizamos una conferencia en el Congreso Internacional de Economía ECON 25, en la que expuso Stefano Zamagni, miembro de nuestro Foro y de la Academia de Ciencias Sociales del Vaticano, catedrático de la universidades de Bolonia y la John Hopkins University. El economista italiano se refirió a las finanzas internacionales, que superan en 9 veces el PBI global. En 1980 eran más o menos igual, o sea que las finanzas equivalían al PBI mundial. Pero fue más allá y advirtió que la inteligencia artificial agrava este panorama, porque no es simplemente una nueva tecnología, más imponente, sino también es una nueva visión del mundo, que se llama transhumanismo, que plantea cruciales problemas éticos, y surge con la alianza entre el tecnocapitalismo y la democracia autoritaria.

Las transacciones financieras, advirtió, pasaron a ser un fin en sí mismo, y “el enriquecimiento en la esfera financiera no se debe a la capacidad superior de las personas o al hecho de que hayan inventado algo extraordinariamente innovador, sino a que tuvieron suerte, o no tuvieron escrúpulos morales y así obtuvieron enormes excedentes”, destacó.

Son cuestiones que vienen de hace mucho tiempo. Ya en 2010, cuando con el Foro comenzamos a auspiciar el Premio Etica en las Finanzas, que organiza el Observatoire de la Finance (Suiza), su director, Paul Dembinski, alertó sobre este juego de las finanzas que podría poner en “jaque”, y tal vez “matar” a la economía de mercado, al hablar en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA.

De esta manera alentamos el trabajo de investigadores, sobre todo entre los jóvenes, y lo seguimos haciendo además con el Premio Bankinter Consumer Finance, que convoca la Cátedra Iberdrola de Ética Económica y Empresarial de la Universidad Pontificia Comillas, con José Luis Fernández Fernández.

Hace décadas, cuando era un joven estudiante de sociología (Universidad del Salvador), el tema de las finanzas me preocupó  y escribí un ensayo titulado “Rebelión juvenil y cambio social”, que reeditaré, porque sigue siendo plenamente vigente. Allí advertí las consecuencias de un sistema que se estaba escapando de las manos en un mundo que giraba sin mucho sentido, con una “nueva deidad pagana”, con gente que cumple su papel por inercia, para ganar dinero, y poder, pero que no saben bien qué hacer cuando lo tienen. 

Ya en esa época actuaban las grandes sociedades de consumo a sus anchas, obligando a la práctica del consumo por el consumo, con bienes cada vez más sofisticados, creando necesidades innecesarias. Esto ya era posible en un mundo donde la ciencia y la tecnología eran dioses también, y que, lejos de ponerse al servicio del ser humano, lo estupidizan y le hacen rendir culto a sus creaciones, deparando un futuro donde el hombre puede ser reemplazado por robots, en el que seremos sustituidos por inteligencias artificiales que pensarán y actuarán por nosotros.

En ese ensayo juvenil señalaba que el poder lo tienen un número de personas (difícilmente identificables), que concentran el mayor poder de decisión en las economías y las finanzas.

En esa época algunos eran escépticos frente a estos argumentos, pero tenía la certeza de que no hay nada que sea perfecto, absoluto, inmutable. Y los sistemas son imperfectos, por lo cual estos sistemas que hoy dominan el planeta pueden ser cambiados, apuntando a sus bases falsas, y una de ellas es ignorar los valores. A ese objetivo de mejorar la ética en la práctica contribuye mucho el genial esfuerzo que constituye el mencionado libro.

Fernando Flores Maio

Sociólogo, periodista, escritor, director del Foro Ecuménico Social.