Expirado
Empresas

Etica económica y empresarial.

Columna en el diario El Cronista.

El tema de la justicia y las mafias no es nuevo en la Argentina, y es motivo de gran preocupación para hombres de negocios desde hace tiempo.

En 1996 fue una cuestión central en un coloquio, “Desafío Empresario”, en el que participaron el juez de “mani pulite” de Italia, Piercamillo Davigo, el presidente del National Judicial College de EEUU, juez Robert Payant, y el jesuita Bartolomeo Sorge, que enfrentó a la mafia siciliana y tenía que trasladarse en vehículos blindados.

Se congregaron en la Casa de Ejercicios del Obispado de San Isidro y luego en el Hotel Intercontinental, con el auspicio de 3 decenas de empresas, y del diario El Cronista.

Payant dio varios ejemplos sobre la forma en que fortalecieron el sistema judicial en EEUU, Davigo explicó cómo combatieron a las mafias en Italia y pudieron enviar a la cárcel a muchos, mientras que Sorge comentó su cruzada contra los capos mafiosos del sur de ese país. O sea, casos exitosos que muestran que cuando se quiere es posible un cambio sustancial.

Hubo empresarios, como Luis Bameule, Emilio Cárdenas, Federico Zorraquín, Luis Riva, que señalaron el deficiente funcionamiento de la justicia en el país. También participaron abogados de Argentina, como Eugenio Aramburu, y Sergio Urrejola, de Chile, varios jueces de nuestro país, y también de Brasil, dirigentes, como Gustavo Béliz y Adalberto Rodríguez Giavarini, el Cardenal argentino Jorge Mejía, el vicepresidente Carlos Ruckauf y el ministro de Justicia, Raúl Granillo Ocampo.

El juez Payant, luego de escuchar las deficiencias de la Argentina manifestó que “ha llegado el momento de actuar, no mañana sino ahora”, y alentó a la comunidad de negocios para que promuevan un buen sistema judicial, para que lleguen inversiones.

Han pasado casi 3 décadas desde ese simposio que me tocó organizar, y la situación se agravó hasta el punto que ahora vemos, en el que las mafias no solo no disminuyeron sino que aumentaron en proporciones dramáticas.

La voluntad de cambio no fue acompañada por decisiones que modifiquen las causas de los problemas, y cuando los problemas no se enfrentan, crecen. ¿Habrá llegado el momento de actuar, no mañana sino ahora, como proponía el prestigioso magistrado norteamericano?

Todo esto tiene que ver con la ética económica y empresarial. Son muchas las organizaciones que manifiestan códigos y prácticas en ese sentido. En los países donde hay sólidas instituciones hay un fuerte compromiso del empresariado con ese objetivo. En la Argentina lo bueno es que hubo acciones en ese sentido, como la que comentamos, pero no fueron acompañadas por suficientes hombres de negocios, y ese fue un importante factor para que crecieran todo tipo de mafias.

Fernando Flores Maio

Sociólogo, periodista, escritor, director del Foro Ecuménico Social.