Expirado

Hna Varela con los numerosos niños que recibe en su Fundación.

ONG

La Fundación de la Hna Theresa Varela les dará amor, acogida, contención y esperanza. 

Una mañana, al abrir el diario, vi la foto de un niño tendido en una playa. El mar lo había traído, lo había tirado allí sin vida. Es Aylan Kurdi de 3 años, sirio. Su mamá y su hermano de Galip, de 5, también murieron. Solo sobrevivió el papá. Que dolor!!!

Fue un shock muy grande para mi. Me pregunto: ¿Por qué en esta tierra se alzan hermanos contra hermanos? ¿Por qué estos terrible estigmas de la guerra?

Niños inocentes que mueren, miles que pierden a sus padres y a sus seres queridos y quedan a la deriva con algo tan terrible en su mente, en su corazón. ¡Qué difícil será borrar esos recuerdos!!!

Madres y padres que pierden sus hijos; familias desconsoladas que en un instante quedan sin casa, sin seres queridos, sin nada. Es realmente triste y uno no cesa de preguntar: ¿Qué sienten aquellos que matan a otros sin distinción?

¿Acaso no tienen familia? ¿No sienten dolor por un niño que sufre, que muere sin cometer ningún crimen, sin posibilidades de defenderse?

No entiendo ni entenderé nunca esa cruel locura del hombre que decide sobre la vida de otros como si dijera “¡Total, matamos estas moscas!"

Es espantosa la decisión del presidente de Estados Unidos, mientras comía una "rica torta de chocolate” junto a su par chino. Resolvió  fresca y fríamente lanzar misiles sobre Siria; dejó un triste saldo de muertos, heridos, familias destrozadas, sin hogar, sin seres queridos y llenos de tristeza y desolación.

También lo fue el ataque químico que dejó unos 80 muertos y otra vez una foto desgarradora, la del padre con sus gemelos muertos en brazos. El dolor no tiene bandera ni ideología. Estamos frente a una tragedia.

Mi respuesta a todos estos porqué es brindar amor, acogida, contención y esperanza, dentro de las posibilidades de nuestra Institución, la Fundación Misionera María de la Esperanza.

Por ello estamos esperando la llegada de dos familias con niños. Ya tenemos el hogar y la posibilidad de trabajo para los mayores. Sus hijos irán a la escuela del pueblo -San Marcos Sierras - y participarán de la  Escuela de Valores con los 180 chiquitines que vienen a la Fundación todos los sábados y tienen diversos talleres de integración.

También hemos ofrecido recibir 15 niños pero Siria todavía no permite que salgan ellos solos. Los seguiremos aguardando, con nuestro corazón bien abierto.

Un fuerte abrazo de luz y Esperanza a Ustedes grandes amigos míos.

Les aseguro que tengo el corazón sangrado.

                                                                                                                           Hermana Theresa Varela

Presidenta de la Fundación Misionera María de la Esperanza. Vicepresidenta del Foro Ecuménico Social.